“Trata a los demás tal y como te gustaría ser tratado”
El fútbol es mucho más que fútbol.
Incluso para los que no son grandes aficionados a este deporte hay algo que les
mueve a apoyar a sus equipos en los mundiales. Dentro de nosotros existe un
profundo amor por nuestras raíces, es parte de nuestra identidad, quienes somos
y de dónde venimos. Apoyar a tu equipo es una forma muy saludable de reconectar
con parte de ti mismo y tu historia.
Ahora, la cosa pasa de ser saludable, a
ser nociva, cuando de repente pasas de apoyar a tu equipo a burlarte de las catástrofes
de otros equipos. Ahí estás violando las emociones de un colectivo, que al amar
sus colores se siente directamente ofendido. En ese terreno, es inevitable que
cada persona se tome personalmente los comentarios de otros aficionados irrespetuosos.
La Biblia dice que el poder de vida o muerte está en la punta de la legua. Sin
embargo, algunas personas, impulsivamente usan ese poder para insultar,
menospreciar, minimizar o ridiculizar a otros. Para mi esta es una forma de
racismo e intolerancia que la FIFA tanto se enorgullece de proteger en esta
copa Mundial. No obstante lo estamos viendo a lo largo de toda la competición.
Los medios de comunicación son los
primero en saltar al cuello de los perdedores poniéndolos en ridículo y por
extensión ridiculizando al pueblo que hay detrás. Así fue con España cuando
Holanda les ganó por un contundente 5 a 1. No hay duda que fueron mejores,
nosotros no estábamos preparados para ese partido, Sin embargo, muchos no se
primaron de mostrar su particular desprecio por la selección española, lanzando
comentarios ofensivos o simulando abierta alegría como el caso de este
aficionado.
Como ciudadanos del mundo tenemos que
llegar a un punto en el que dejemos de usar los fracasos de otros como motivo
de humor, ridículo o ironía, porque eso se llama acoso emocional o bullying
como ahora se le conoce. Es la forma más baja de impulsividad y agresión contra
los sentimientos de otra persona.
Como decía al principio, el fútbol es
mucho más que fútbol, muestra la personalidad y los valores de las personas. Si
en este campeonato tiendes a ridiculizar a otros equipos y lo expresas
abiertamente, muy probablemente lo haces con las personas a tu alrededor. Si te
ríes de las desgracias de otros equipos, muy probablemente lo haces con las
desgracias de personas en tu entorno. Tus valores salen a flote en ocasiones
como estas. Aquellos que llevamos a Cristo en el corazón, tenemos un
mandamiento bien claro “Trata a otros como a ti te gustaría ser tratado” “amate
a ti mismo igual que amas a tu prójimo”. Paradijicamente, esta competicion se juega en Brasil y la final en Rio de Janeiro, ciudad en la que impera la imponente y magananima figura de Jesus desde lo alto de una montana. La pregunta es ¿Cuándo comenzaremos a
traer las enseñanzas de Cristo en todo lo que hacemos, incluido el fútbol?
